¿Qué es un collarín intumescente?
Un collarín intumescente es un mecanismo diseñado para garantizar la protección pasiva contra incendios en edificios. Su función principal es evitar la propagación del fuego, humo y gases a través de tuberías que atraviesan paredes o forjados.

Paso tuberías en muro.
Paso de tuberías en forjados.


¿Cómo protege un collarín intumescente o ignífugo?
Un collarín intumescente o ignífugo protege en caso de incendio gracias a su material reactivo al calor. Ante un fuego que alcance grandes temperaturas, el material intumescente se expande rápidamente, cerrando el espacio alrededor de la tubería que atraviesa un muro o forjado.
- Cuando las tuberías son plásticas, el collarín sella completamente el hueco al bloquear o cerrar el espacio dejado por la tubería al derretirse.
- En tuberías metálicas, quita la holgura existente entre la tubería y el muro o forjado, evitando que el fuego, humo y gases tóxicos se propaguen a otras estancias.
Este mecanismo garantiza la compartimentación del fuego, colaborando a la seguridad del edificio y permitiendo una evacuación segura en emergencias.

¿De qué material esta formado el collarín intumescente?
El collarín intumescente está formado por un material intumescente, en la mayoría de los casos compuesto de grafito expandible u otros productos químicos reactivos al calor. Este material tiene la capacidad de expandirse al exponerse a altas temperaturas, sellando los espacios alrededor de las tuberías y evitando el paso de fuego, humo y gases. Además del material intumescente, el collarín incluye una carcasa o estructura externa metálica (normalmente de acero) que actúa como soporte y ayuda a mantener el sistema anclado al muro o forjado. La combinación de estos materiales asegura su eficacia y cumplimiento con las normativas de protección pasiva contra incendios.

Instalación de los collares intumescentes
El collarín se coloca alrededor de una tubería que atraviesa un muro o un forjado.
Normalmente se fija al muro o forjado con tornillos o grapas para asegurar que quede firmemente sujeto.
Debe instalarse en el lado expuesto al riesgo de incendio, aunque en algunos casos se instala en ambos lados del muro o forjado para una mayor protección.
La holgura entre la tubería y la pared o forjado para la instalación de un collarín intumescente debe ser mínima y depende de las especificaciones del fabricante y la normativa aplicable.
- Tuberías plásticas: Se permite una holgura pequeña, generalmente de entre 0 y 5 mm, para asegurar un ajuste perfecto y evitar el paso de humo o fuego. El material intumescente se encargará de sellar cualquier espacio restante en caso de incendio.
- Tuberías metálicas: La holgura también debe ser reducida (aproximadamente 0-2 mm), ya que el collarín actúa sellando el espacio exterior alrededor de la tubería.
Es importante que la holgura cumpla con las pruebas certificadas del sistema cortafuegos y las indicaciones del fabricante del collarín para garantizar la efectividad del sellado.



¿Cómo actúa el collarín intumescente en caso de incendio?
Ante un incendio, el material intumescente se expande y aplasta o bloquea la tubería (en el caso de tuberías plásticas) o el espacio circundante (en el caso de tuberías metálicas).
En tuberías plásticas, el material intumescente se expande lo suficiente como para cerrar el espacio dejado por la tubería que se derrite.
En tuberías metálicas, el material sella cualquier espacio alrededor de la tubería para evitar el paso de fuego o gases.
Collarines intumescente normativa
En España, los collarines intumescentes están sujetos a estrictas normativas y estándares diseñados para garantizar una protección eficaz frente a los incendios:
Código Técnico de la Edificación (CTE): Es la regulación principal en materia de seguridad en edificios. Dentro del Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI), se establecen los criterios que deben cumplir los sistemas de protección pasiva, incluyendo los collarines intumescentes, para asegurar la compartimentación del fuego.
Norma UNE-EN 1366-3: Esta normativa europea describe los métodos de prueba necesarios para evaluar la resistencia al fuego de los sistemas de sellado de penetraciones, como los collarines. Su cumplimiento certifica que el producto es efectivo en condiciones de incendio.
Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI): Este reglamento detalla las exigencias aplicables a la instalación, mantenimiento y uso de equipos y sistemas de protección contra incendios, dentro de los cuales se incluyen los collarines intumescentes.
Es obligatorio que los collarines cuenten con certificados emitidos por laboratorios acreditados que confirmen su conformidad con estas normativas. Su correcta instalación, realizada por profesionales capacitados y siguiendo las indicaciones del fabricante, es obligatorio para garantizar su rendimiento óptimo en caso de su necesaria utilización.
En Pimed, somos especialistas en protección pasiva contra incendios, con una amplia experiencia en la instalación de collarines intumescentes en proyectos de diversa envergadura, como obras residenciales, centros comerciales, naves industriales, hospitales y edificios públicos.
Asegurando una instalación precisa y conforme a las normativas vigentes, garantizando la máxima protección contra la propagación del fuego y el humo a través de tuberías y conducciones.
Otros métodos de sellado de paso de instalaciones
Además de los collarines intumescentes, existen otras soluciones para sellar los conductos de paso y garantizar la compartimentación cortafuegos. Algunas de las opciones más comunes incluyen:
Masillas intumescentes
Son selladores a base de silicona, acrílico o poliuretano con propiedades intumescentes.
Se aplican directamente en las holguras entre la tubería y el muro o forjado.
Adecuadas para espacios pequeños o formas irregulares.
Ideales para tuberías pequeñas, cables o conductos eléctricos.
Espumas intumescentes
Son espumas expansivas resistentes al fuego que sellan rápidamente huecos y grietas alrededor de tuberías y conductos.
Proporcionan aislamiento térmico y acústico, además de la barrera contra el fuego.
Usadas frecuentemente en instalaciones de cables y pequeños conductos.
Paneles cortafuegos o mantas intumescentes
Los paneles cortafuegos son rígidos y se instalan para cubrir grandes huecos o aberturas en paredes o forjados.
Las mantas intumescentes son flexibles y se adaptan a formas complejas alrededor de tuberías o conductos.
Ambas opciones son reutilizables, ideales para obras con mantenimiento regular.
Morteros cortafuegos
Son compuestos cementosos que se mezclan con agua y se aplican en grandes huecos alrededor de tuberías, conductos o cables.
Una vez endurecidos, crean un sello resistente al fuego que también aporta resistencia estructural.

Mantas Aislantes para Protección de Tuberías
Las mantas aislantes en la protección pasiva contra incendios son materiales flexibles y resistentes al fuego diseñados para envolver las tuberías y proporcionar una barrera térmica. Estas mantas están fabricadas con materiales incombustibles, como fibras cerámicas o minerales.

Manguitos cortafuegos
Similar a los collarines intumescentes, pero diseñados para ser instalados dentro de la pared o forjado.
Estos son algunos de los otros métodos utilizados para el cerramiento y sellado del paso de instalaciones de un compartimento a otro ya sea en muro o forjado.
Cada sistema tiene ventajas específicas según el tipo de tubería o conducto, el tamaño del paso, y los requisitos de la obra según se utilización. La elección adecuada depende del proyecto y de las normativas exigibles. Si quiere mas información o necesita asesoramiento en su proyecto sobre alguno de estos métodos, en Pimed estaremos encantados de atenderles.

